diocesis de malaga

martes 6 de enero de 2009

Taizé

En fin después de la tempestad viene la calma, y sí tenía ganas de escribir esta entrada, pero cuando estuviera de otro estado de ánimo.
En fin este año lo de Bruselas fué una bendición, porque el año 2008 no fué un año demasiado positivo para mi, demasiados sueños rotos, proyectos incumplidos, así que necesitaba ir allí, más que nunca
¿Por qué me gusta tanto Taizé y los encuentros europeos?
Pues hombre resumiéndolo mucho, es porque juntas espiritualidad, relaciones personales y cultura todo en uno, pero es que este breve resumen no dice en absoluto toda la grandeza que contienen aquellos encuentros.
A nivel espiritual, es entrar allí y ya hay algo que transforma el corazón, hay una energía especial que en ningún otro lugar siento, es como si entrara en otra dimensión, a parte de lo esperanzador de ver tantos jóvenes rezando juntos, que no estás sóla, que no eres un bicho raro y además que todo el mundo busca algo quiere relacionarse con Alguien, sea de la rama del cristianismo que seas, allí no importa, no hay división, ni favoritismos. No hay nadie que te juzgue porque estamos todos unidos en un solo espírito, el espíritu de Dios.
A nivel de relaciones personales, la verdad es que este año me ha tocado un grupo de Zaragoza que es una maravilla, y luego la familia es una pasada de buena, por no decir la comunicación que existe con gente de otros países, es muy enriquecedor, así que con toda razón le llaman "peregrinación de confianza", porque que en una familia que no te conocen de nada te acojan, te traten bien, cuiden hasta el más mínimo detalle y sacrifiquen su tiempo, no tiene parangón, es una pasada ver como se extiende el amor de Dios por todo el mundo, como cada persona puede ser luz. Así que todo ello ayuda a abrir puertas, a comunicarse. Como anécdota graciosa contaré que en el grupo de reflexión unas chicas polacas me dijeron que por favor leyera en su idioma, que risas, si de normal soy mala para los idiomas no veáis con el polaco, fué una experiencia divertida.
Las dos últimas para mi son las más importantes, aunque la última tiene su peso y es lo cultural.
Ver una ciudad que tiene una plaza que es una maravilla, ver su arte sacro y su arte "pagano" (aunque el angel o niño que mea....), ver Bruselas por la noche el cómo se ilumina todo, ver el parlamento europeo, aunque el edificio...., el atomium que me gusta más por la noche, pero es una ciudad bonita. Conocer la gastronomía, los chocolates, la cerveza, los quesos. Que rico estaba todo.

Por último quisiera agradecer a todas las personas que han hecho posible esta peregrinación de confianza, los hermanos de Taizé, los belgas y como no al grupo de Zaragoza que tan buenos ratos hemos pasado juntos, gracias a todos vosotros porque no os podéis ni imaginar lo feliz que me habéis hecho por unos días y la cantidad de tristezas que he podido descargar.
Gracias a Dios que ha estado en medio de todo esto y acompaña y permite que vaya a este tipo de lugares, porque si he estado allí, es porque Dios quería y además sabía la ilusión que me hacía ir.